Violencia: un problema oculto en las parejas chilenas

Hace unos días atrás, se tenía la impresión de que Roxana Muñoz y Kike Acuña eran una pareja normal, hasta que apareció en televisión la violencia a la que estaba sometida Roxana cuando el ex futbolista bebía alcohol. Estos hechos resultan ser una realidad disimulada en nuestro país porque según la encuesta Nacional de Victimización por Violencia Intrafamiliar y Delitos Sexuales realizada en el 2012,  se manifiesta que el 31,9% de las mujeres entre 15 y 65 años declaró haber sido víctima de violencia por algún familiar, pareja o ex pareja.

El psicólogo de la Universidad Central, Ricardo Bascuñán explica que es un fenómeno bastante complejo porque muchas veces hasta cuando existen lesiones físicas o cuando existen pruebas, las parejas tienden a acostumbrarse y a negar la violencia. Agregó que hay varios elementos que la gatillan, como por ejemplo las historias de vida donde se ha presenciado como dinámica normal de la familia y en otros casos aparece la violencia y la agresión como forma de resolver conflictos, no solo al interior de la pareja y la familia, sino que a nivel de relación con el resto de las personas. A continuación encontrarás las etapas del ciclo de la violencia al cual las parejas se ven enfrentadas:

- La acumulación de la tensión: es cuando aumentan los conflictos en la pareja. Hay más peleas y discusiones.

- Estallido de la tensión: se produce en el momento en que se pierde toda la forma de comunicación y comienzan los gritos, descalificaciones y agresiones.

- Distanciamiento: ocurre la separación de la pareja.

- La luna de miel: esta fase corresponde a la reconciliación. El agresor promete que va a cambiar y se vuelven a jurar amor eterno.

Los ciclos de violencia se explican por esconder los hechos que ocurren al interior de la pareja. Se ocultan por el temor a que se rompa el vínculo, a las críticas, a que las personas puedan entrometerse en la relación de pareja y puedan dañar más a la persona. El psicólogo indica que “para los chilenos nos resulta más fácil decir que estamos bien a decir que estamos mal, nadie se detiene a saber qué es lo que está pasando que estás bien, versus cuando te preguntan cómo estas y respondes que  ‘mal’, entonces ahí la gente se preocupa, y se mete. En esa línea las personas tratan de poner un límite que es una navaja con doble filo, porque por un lado deja los problemas al interior de la pareja, pero por el otro está generando que el daño entre ambos, siga aumentando”. Existe un tipo de mujeres que son más propensas a sufrir de estos maltratos por parte de la pareja, estos se llaman factores de riesgo. El experto indica cuales son:

- La baja autoestima.

- El machismo que aparece como elemento cultural importante en las parejas, rasgos de personalidad vinculados a la dependencia  afectiva. Si no está la pareja se desprecian, desvaloran, les baja mucho la autoestima y tienen dificultades para tomar decisiones.

- Mujeres que tienen una imagen un tanto pobre que este hombre – machista – las ayuda a construir, a crear una nueva imagen pero no es una imagen muy firme sino que es súper vulnerable.