Cafeína: Los pro y los contra de nuestro “despertador”

En este mundo tan agitado y con tantas cosas que hacer, la gente está cada vez más recurriendo al consumo del café, pero no solo para comenzar el día, sino que para mantener el movimiento a lo largo de él. Sus efectos incluyen la toma de conciencia y estado de alerta, pero el exceso de cafeína puede hacer que las personas se pongan irritables y aumenten su susceptibilidad a dolores de cabeza.

Es importante destacar que 100 mg. de consumo de cafeína es bajo; entre 100 mg. y 300 mg. el consumo es moderado,   mientras que por encima de 500 mg. la ingesta de cafeína ya se considera elevada y puede producir efectos adversos al organismo.La mayoría de los estudios afirman que no se debe tomar más de 200 o 300 mg de cafeína al día, es decir 1 o 2 tazas. No más. En el caso de lasembarazadas, la cafeína está limitada, aunque aún no se especifica bien cuál es la cantidad indicada, pero sin embargo, es una sustancia de la cual no conviene abusar. La cafeína se encuentra naturalmente en más de 60 plantas, y muchas de estas se incluyen en nuestra dieta diaria, a veces sin siquiera saberlo. No solo el café y el té contienen cafeína, el chocolate y el mate también.

Consecuencias negativas del exceso de cafeína:
Cabe destacar que existen personas mucho más sensible al efecto de la cafeína que otras; en ellas, cantidades tan bajas como 1-2 tazas al día pueden desencadenar efectos indeseables.

1. La cafeína puede generar adicción. Aunque esta no supone riesgos tan graves para la salud como otras drogas clásicas, (nicotina, cocaína o heroína). Se han dado casos de adicción al café con dosis diarias de cafeína tan bajas como 100 mg. al día.

2. El exceso de cafeína en el cuerpo. Es decir, más de 600 mg. diarios de cafeína, equivalente a 4 tazas de café, puede generar efectos severos: aumento de la glicemia  y de la resistencia a la insulina en personas con diabetes tipo 2, trastornos crónicos del sueño, problemas estomacales, taquicardia, úlceras, entre otras, hasta vómitos.

3. Sistema nervioso. Pero también, en el sistema nervioso, se han registrado efectos perjudiciales como insomnio, ya que provoca que no tengamos sueño y poder mantenernos despiertos durante más tiempo.